Datos que sean de moda: ¿es realmente el marrón -en todas sus tonalidades- el color de la temporada?

Ciencia de datos, moda y una paleta que se viste de tierra

Este es el primer post de una serie donde exploro cómo aplicar ciencia de datos al análisis de tendencias en moda, usando como insumo la base de productos de Moweek, la semana de la moda uruguaya. Hace tres años empecé este proyecto con una idea sencilla: ¿qué pasaría si scrapeamos sistemáticamente los datos de cada edición y los analizamos como si fueran datos más típicos como una encuesta?

Inspirada en @databutmakeitfashion, desarrollé un pipeline propio que incluye scraping, limpieza, procesamiento de imágenes y análisis visual. El objetivo: crear un dataset completo de productos de moda locales, con metadatos estructurados (marca, precio, color, talle, producción nacional y sustentable) y un repositorio de imágenes que luego sirvan para explorar cosas como paletas dominantes, formas recurrentes o cambios entre temporadas, es decir, tendencias.

¿Cómo lo hago?

  1. Mapeo las categorías desde el sitio de Moweek, generando una estructura jerárquica que ordena las prendas por tipo.
  2. Scrapeo el JSON-LD de cada producto para obtener atributos como marca, precio, color, tamaño, producción nacional y sustentable.
  3. Descargo las imágenes asociadas a los productos.
  4. Limpio y verifico: corrijo nombres, identifico duplicados, estandarizo etiquetas.
  5. Aplico machine learning visual con YOLO + SAM para segmentar prendas, detectar colores dominantes, patrones y texturas (tendencias).

El resultado: una base de datos limpia, reproducible y rica en detalles que permite responder preguntas como “¿sigue reinando el negro?” o “¿el marrón es una moda pasajera o una tendencia consolidada?”.

Vestimenta: el ascenso de los neutros cálidos

En la categoría vestimenta —que incluye tops, vestidos, pantalones y capas— la familia del marrón supera por poco al negro. Si bien el negro representa el 18,8 % de las prendas, tonos como beige (9,3 %), marrón (8,1 %), crudo, camel y tostado suman más de un 20 %. Es una señal clara de que los neutros cálidos no son sólo un complemento: son protagonistas.

Por subcategoría:

  • Tops: los sweaters chocolate y blusas beige se imponen como base del uniforme “de oficina relajada”.
  • Bottoms: pantalones sastre camel y faldas marrón reemplazan al típico pantalón negro.
  • Vestidos y conjuntos (One piece): el slip dress marrón y el vestido jersey beige marcan el tono de los eventos diurnos.
  • Layering/Knits: ruanas crudo-marrón y chalecos camel dan lugar al layering monocromático texturizado, una suerte de “latte dressing”.
  • Outerwear: tapados chocolate y blazers beige reemplazan al clásico negro como primera capa visual.

Carteras y zapatos: donde el marrón grita más fuerte

Donde la tendencia se vuelve inequívoca es en los accesorios. En carteras:

  • Marrón (9,8 %) y camel (7,5 %) duplican su cuota respecto a las prendas.
  • El bloque tierra alcanza un 26 %.
  • Aunque el negro sigue liderando (30 %), el marrón se consolida como el color statement.

En calzado, se repite el patrón:

  • Marrón (7,8 %), chocolate (6,5 %) y camel (6,3 %) suman más del 20 %.
  • El negro domina (29,9 %), pero los tierra se posicionan como su contrapeso cálido.

¿El veredicto?

Sí: el marrón está en tendencia. Pero más que un solo color, lo que define esta temporada es una paleta: del beige mantecoso al chocolate profundo, los neutros cálidos se convirtieron en el nuevo uniforme. No se trata sólo de sobriedad, sino de comunicar calidez, sofisticación y conexión con lo natural.

Ciencia de datos (también) es esto

Este análisis no salió de un desfile. Salió de un dataset limpio, un scraping riguroso y una idea: aplicar herramientas de datos a un terreno inesperado. En esta serie, voy a seguir explorando cómo usar ciencia de datos para mirar la moda con otros ojos: ¿Qué nos pueden contar los datos de la Moweek F/W25?

Todo el código de este proyecto se encuentra alojado en este repositorio.

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