
Quienes me conocen saben lo que me encanta Taylor Swift y que la sigo –fervientemente– desde los 13 años. La obsesión/fanatismo ha evolucionado de maneras raras hasta taylorR (2021), y hoy, tayloR (ft. Python).
El fin de semana pasado scrapeé la letra de sus 244 canciones oficiales, sus 12 eras: desde su homónimo “Taylor Swift” hasta la más fresca, “The Life of a Showgirl”. Sí, estuve trabajando en un análisis de sentimientos y emociones en las canciones de Taylor Swift, usando modelos de procesamiento de lenguaje natural (exacto, Inteligencia Artificial) para análisis de sentimientos.
ACTO I: El Mapa de la Evolución Emocional
Este es el mapa completo del viaje: cada canción tiene su propia personalidad emocional. Para construirlo, utilicé el modelo cardiffnlp/twitter-roberta-base-sentiment-latest, un sistema de inteligencia artificial especializado en detectar el tono emocional de textos. ¿Por qué este modelo específicamente? Fue entrenado con millones de tweets y textos informales, lo que lo hace especialmente bueno para captar el lenguaje coloquial y emocional que caracteriza a las letras de canciones.

El proceso fue el siguiente: cada una de las 244 canciones pasó por un análisis automático que clasificó su sentimiento en tres categorías fundamentales:
- Positiva (verde): canciones con tono optimista, esperanzador o alegre
- Negativa (rojo): canciones con tono melancólico, doloroso o sombrío
- Neutral (amarillo): canciones que mantienen un equilibrio o ambigüedad emocional
Lo implementé mediante la clase SentimentAnalyzer en Python, que procesa las letras limpias de cada canción y genera scores para cada categoría. Luego, estos valores individuales se agregaron por álbum para obtener el promedio emocional de cada era.
El hallazgo más revelador: De toda la discografía, cada álbum tiende hacia la neutralidad emocional en su conjunto. Fearless balancea perfectamente alegría country con heartbreak adolescente. 1989 mezcla euforia pop con vulnerabilidad. Reputation combina venganza con amor redentor. Excepto uno…
“The Tortured Poets Department” es el único álbum que rompe este patrón. Con un 45% de contenido negativo versus apenas 13% positivo, es el trabajo más emocionalmente oscuro y desequilibrado de toda su carrera. No hay equilibrio aquí: es dolor destilado en 31 tracks.
¿Qué significa esto artísticamente? Que después de 11 álbumes perfeccionando el arte del balance emocional, Taylor finalmente se permitió crear una obra completamente desequilibrada. Y quizás esa sea su declaración más honesta.
ACTO II: El Velocímetro de la Reinvención
Para responder la pregunta “¿cuándo cambió realmente?”, necesitaba algo más sofisticado que solo sentimientos. Necesitaba medir el cambio semántico: qué tan diferente es el contenido, las metáforas, los temas, el lenguaje mismo de un álbum respecto al anterior.
Aquí entra la física aplicada a la música. Utilicé el modelo sentence-transformers/all-mpnet-base-v2, uno de los sistemas de embeddings más potentes disponibles. ¿Qué hace exactamente? Convierte cada canción en un vector de 768 dimensiones en un espacio matemático donde canciones similares están cerca y canciones diferentes están lejos. Es como crear un mapa multidimensional del significado.
Con estos embeddings, implementé la clase ArtisticTrajectoryAnalyzer, que calcula dos métricas:
Velocidad: La distancia euclidiana entre los centroides (punto promedio) de dos álbumes consecutivos. Un número alto significa reinvención dramática, uno bajo significa evolución gradual. Es como medir qué tan lejos “viajó” artísticamente entre un álbum y el siguiente.
Aceleración: El cambio en la velocidad misma. Si la velocidad aumenta repentinamente, significa que no solo cambió, sino que el ritmo del cambio se aceleró. Es el “cambio del cambio”, la segunda derivada de su evolución artística.

Los datos revelan exactamente CUÁNDO Taylor decidió romper con su sonido anterior:
1989 → reputation (velocidad: 0.255)
El salto más radical de su carrera hasta ese momento. No fue solo el sonido electrónico oscuro; fue un cambio total de vocabulario, metáforas y perspectiva narrativa. Los embeddings capturaron algo que los críticos tardaron años en articular: reputation no es “1989 con más sintetizadores”, es un universo léxico completamente diferente. Del “shake it off” a “I don’t trust nobody and nobody trusts me” hay una distancia semántica mensurable.
reputation → folklore (velocidad: 0.253)
Una reinvención casi tan drástica, pero en dirección opuesta. Del urbano revanchista al folk introspectivo. La aceleración aquí es fascinante: después del frenazo de Lover (velocidad baja), folklore representa un salto cuántico. No evolucionó gradualmente hacia el indie; saltó directamente.
THE TORTURED POETS DEPARTMENT → The Life of a Showgirl (velocidad: 0.287, aceleración: 0.096)
La reinvención más abrupta de su carrera reciente. Después de sumergirse en las profundidades emocionales más oscuras, el salto hacia The Life of a Showgirl representa el pico más alto en el gráfico de aceleración. No solo cambió: aceleró el cambio mismo.
Lo fascinante del análisis de embeddings es que no le dije al modelo qué buscar. No programé “busca cambios de género musical” o “detecta si usa más metáforas urbanas”. El modelo simplemente midió la distancia semántica pura. Y aún así, capturó perfectamente los tres momentos que cualquier swiftie identificaría como sus mayores reinvenciones.
ACTO III: La Psicología de los Álbumes
Si el Acto I reveló qué siente cada canción y el Acto II midió cuándo cambió entre eras, el Acto III responde la pregunta más cinematográfica: ¿cómo cuenta historias cada álbum completo?
Aquí viene la parte fascinante: tomé los datos de sentimiento del primer análisis (cardiffnlp/twitter-roberta-base-sentiment-latest) y los procesé con la clase EmotionalArcAnalyzer para descubrir algo que solo percibes cuando escuchas un álbum completo en orden: la narrativa emocional.
Calculé la valencia emocional de cada canción (positive – negative), creando un número que va de muy negativo a muy positivo. Luego tracé estas valencias en el orden exacto del álbum usando la columna position del dataset. El resultado es una curva emocional, como el electrocardiograma del álbum.
Pero el análisis no se detiene ahí. El algoritmo identifica automáticamente:
- Picos emocionales: Momentos de máxima positividad (las estrellas doradas en el gráfico)
- Valles emocionales: Los puntos más bajos y vulnerables (triángulos azules)
- Puntos de inflexión: Dónde cambia la dirección emocional

Con esta información, clasifiqué cada álbum en uno de cinco arquetipos narrativos:
- Ascendente/Esperanzador: El álbum termina más positivo que como empezó. Es el viaje del héroe clásico: dolor inicial, lucha, y finalmente redención o esperanza. Como una película que cierra con la protagonista sonriendo después de superar la adversidad.
- Descendente/Melancólico: Un viaje hacia la oscuridad. Empieza con cierta luz pero progresivamente se sumerge en territorio más sombrío. Es la tragedia shakesperiana aplicada al pop: el arco de la caída.
- Valle (Caída y Recuperación): La estructura narrativa más satisfactoria. Empieza neutral o positivo, desciende hacia la vulnerabilidad y el dolor en el medio del álbum, pero se recupera hacia el final. Es el “todo está perdido” del segundo acto seguido por la resolución del tercero. Catarsis pura.
- Montaña (Auge y Caída): El arco invertido del valle. Comienza construyendo hacia un clímax emocional positivo, pero luego desciende hacia la melancolía o la reflexión. Como esas películas europeas que te dejan pensando en lugar de darte un final feliz.
- Estable/Neutral: Mantiene una valencia emocional consistente a lo largo del álbum. No hay grandes subidas ni bajadas dramáticas. Esto no significa que sea monótono; significa que mantiene un mood cohesivo de inicio a fin, como una película de atmósfera constante.
Lo revolucionario de este análisis es que respeta el orden intencional del álbum. En la era del streaming donde escuchamos en shuffle, olvidamos que Taylor (como todo gran artista) secuencia sus álbumes como una experiencia narrativa completa. El track 1 no es intercambiable con el track 12.
Los datos en me permitieron cuantificar algo que antes solo podíamos intuir: que folklore tiene un arco de valle casi perfecto, que reputation es una montaña emocional que sube hacia “Delicate” y luego baja, que THE TORTURED POETS DEPARTMENT es descendente sin recuperación.
ACTO IV: Las Personalidades Emocionales
Si cada álbum fuera una persona con su propia personalidad emocional, ¿qué sentiría predominantemente? El análisis de sentimiento del Acto I fue solo el aperitivo: positivo, negativo, neutral. Ahora llega el plato fuerte.
Para este análisis implementé el modelo j-hartmann/emotion-english-distilroberta-base, un sistema entrenado específicamente para detectar el espectro completo de emociones humanas. No se limita a “¿es feliz o triste?”, sino que pregunta: “¿Es alegría, tristeza, enojo, miedo, sorpresa, disgusto o neutral?”
La clase GranularEmotionAnalyzer procesa cada canción identificando las 7 emociones fundamentales de la psicología Ekman, generando un perfil emocional completo. Luego, agregué estos perfiles por álbum, calculando el promedio de cada emoción para crear lo que llamo “huellas emocionales”: el ADN psicológico de cada era.

Los resultados revelan patrones que transforman completamente cómo entendemos su discografía:
reputation: La Era del Enojo (anger)
Con los niveles más altos de ira de toda su carrera, reputation no solo es “oscuro” o “negativo” en términos generales. Es específicamente furioso. El modelo detecta una concentración de lenguaje agresivo, vengativo y confrontacional que no aparece en ningún otro álbum. Esto va más allá de la tristeza post-ruptura; es rabia destilada. “Look What You Made Me Do” no es solo un bop pegajoso, es un manifiesto de ira que marca el tono de todo el álbum.
Lover: La Era de la Alegría (joy)
El álbum con el score más alto en joy de toda su discografía. Después de la oscuridad de reputation, Lover es el péndulo completo hacia el otro extremo. No es solo “positivo”, es específicamente alegre: eufórico, celebratorio, radiante. El modelo captura la ligereza, el optimismo casi ingenuo, la sensación de enamoramiento fresco. Es el álbum más brillante en su paleta emocional, literalmente.
folklore/evermore: Las Eras de la Tristeza (sadness)
Aquí está la melancolía pura. No enojo, no miedo, no disgusto. Tristeza contemplativa. El modelo detecta un vocabulario de pérdida, nostalgia y reflexión melancólica que define estos álbumes gemelos. Es la diferencia entre el dolor agudo de Red (que también tiene tristeza pero mezclada con otras emociones intensas) y la tristeza suave, casi confortable de folklore. Es el tipo de tristeza que te permite escribir desde una cabaña en el bosque.
1989: La Era de la Sorpresa (surprise)
Algo que no esperaba: 1989 puntúa alto en surprise. Tiene sentido: es el álbum del descubrimiento, de “¿qué pasa si lo intento así?”, de giros inesperados tanto en producción como en narrativa. “Blank Space” juega con expectativas, “Wildest Dreams” sorprende con su cinematografía lírica, “Clean” cierra con un twist emocional inesperado.
THE TORTURED POETS DEPARTMENT: El Cóctel Tóxico
Lo más interesante: no domina una sola emoción. Tiene altos scores en sadness, anger, disgust y fear simultáneamente. Es un álbum emocionalmente “sucio”, complejo, incómodo. No es catártico como folklore ni explosivo como reputation. Es… torturado. Literalmente.
Lo poderoso de este análisis es que confirma científicamente lo que los fans intuyen visceralmente. Cuando decimos que “reputation suena enojado” o que “folklore es triste”, no estamos proyectando arbitrariamente. Hay patrones lingüísticos medibles, vocabulario específico, construcciones sintácticas que el modelo de IA detecta objetivamente.
Cada álbum tiene su propia personalidad emocional, tan distintiva como una persona real. Y ahora tenemos su perfil psicológico completo.
ACTO V: La Diversidad Emocional – Montañas Rusas vs. Monotemas
Después de identificar qué emociones dominan cada álbum, llegó la pregunta del millón: ¿qué álbumes son más emocionalmente complejos? ¿Cuáles te llevan por una montaña rusa de sentimientos y cuáles mantienen un tono más uniforme?
Para responderlo, profundicé en el mismo modelo j-hartmann/emotion-english-distilroberta-base, pero esta vez usando la clase GranularEmotionAnalyzer para calcular métricas de complejidad emocional. No solo “qué siente”, sino “qué tan variado es lo que siente”.
Desarrollé tres métricas científicas:
Entropía Emocional
La entropía es un concepto de la teoría de la información que mide desorden o variabilidad. Aquí la adapté para emociones: ¿cuántas emociones distintas conviven significativamente en el álbum?
Alta entropía → Variedad emocional rica. El álbum visita múltiples estados emocionales con frecuencias similares. Es como un menú degustación: un poco de todo. Escucharlo es una experiencia multifacética, impredecible. Red es el ejemplo perfecto: alegría, tristeza, enojo, confusión, todo mezclado en 16 tracks.
Baja entropía → Coherencia o monotema emocional. El álbum se concentra en una o dos emociones dominantes. No es “monótono” en sentido peyorativo; es temáticamente cohesivo. folklore tiene baja entropía porque es consistentemente melancólico-reflexivo de principio a fin. Sabe lo que es y no se disculpa por serlo.
Rango Emocional
Esta métrica es más simple pero igual de reveladora: la diferencia entre el score más alto y el más bajo de todas las emociones detectadas.
Alto rango → Amplitud emocional extrema. El álbum contiene tanto los momentos más eufóricos como los más devastadores. Los picos son altísimos y los valles profundísimos. Es el 1989: de la ligereza de “Shake It Off” a la vulnerabilidad de “Clean”. La distancia emocional entre tracks es enorme.
Bajo rango → Tono emocional más acotado. Las emociones se mueven dentro de un espectro más estrecho. No hay saltos dramáticos. evermore es así: tristeza suave, nostalgia, melancolía contemplativa. Todo vive en la misma vecindad emocional.

Número de Emociones Distintas Presentes
La más directa: ¿en cuántas de las 7 emociones básicas puntúa significativamente el álbum?
Speak Now toca las 7 emociones. THE TORTURED POETS DEPARTMENT también, pero de manera más caótica. Lover se concentra principalmente en 3-4 emociones (joy, neutral, algo de sadness y surprise), ignorando prácticamente anger y disgust.
Los Hallazgos Reveladores:
Red: La Montaña Rusa Suprema
Alta entropía + alto rango + 7 emociones presentes = el álbum más emocionalmente complejo y caótico de su discografía. No por nada lo describe como “sentir todo intensamente”. El modelo matemáticamente confirma esa experiencia visceral.
folklore/evermore: La Coherencia Melancólica
Baja entropía + rango moderado + concentración en 4-5 emociones = álbumes temáticamente puros. Son emocional y estéticamente cohesivos. Cada canción pertenece al mismo universo emocional.
THE TORTURED POETS DEPARTMENT: El Caos Contenido
Alta entropía pero de forma diferente a Red. Aquí no es variedad saludable; es desorden emocional. Toca todas las emociones pero ninguna de manera liberadora. Es complejidad sin catarsis.
Lover: La Simplicidad Intencional
Baja entropía + rango bajo = el álbum más emocionalmente “simple” (y uso ese término con cariño). Sabe exactamente qué quiere ser: una celebración alegre con momentos de vulnerabilidad controlada. No necesita ser complejo para ser efectivo.
Lo fascinante es que ningún enfoque es objetivamente superior. Red nos emociona precisamente por su caos. folklore nos conmueve por su coherencia. Son estrategias narrativas diferentes para experiencias artísticas diferentes.
ACTO VI: La Gramática Emocional – Cómo Fluyen las Emociones
Si los actos anteriores revelaron qué siente cada álbum, este acto descubre algo más sutil y cinematográfico: cómo se mueven las emociones de una canción a la siguiente. ¿Cómo secuencia Taylor sus álbumes para crear narrativas emocionales?
Para responder esto, volví al modelo j-hartmann/emotion-english-distilroberta-base pero con un enfoque completamente diferente. Usando la clase GranularEmotionAnalyzer, analicé no las canciones aisladas, sino las transiciones entre canciones consecutivas dentro de cada álbum.
La metodología es crucial aquí: utilicé la columna position del dataset para respetar el orden exacto del tracklist. En la era del shuffle esto parece trivial, pero es fundamental: Taylor no coloca “All Too Well” en la posición 5 de Red por accidente. El orden importa. El flujo importa.
El resultado y su visualización más poderosa: la Matriz de Transiciones Emocionales. Cada celda indica la probabilidad de que una emoción específica sea seguida por otra. Es como descubrir las reglas gramaticales del lenguaje emocional de Taylor Swift.

Los Patrones Reveladores:
La Ira y el Asco son Estables — Cuando Aparecen, Se Quedan
Observa la diagonal en la matriz: Ira → Ira (0.36), Asco → Asco (0.75). Estas emociones tienen una inercia gravitacional. Cuando un álbum entra en territorio de enojo o repulsión, tiende a permanecer ahí por múltiples canciones consecutivas.
reputation es el caso de estudio perfecto: “Look What You Made Me Do” → “…Ready For It?” → “End Game”. Una secuencia de ira sostenida. No hay alivio inmediato. El álbum te obliga a sentarte en el enojo, a habitarlo completamente antes de permitirte salir.
La Tristeza es el Destino Más Frecuente
Mira la columna de “Tristeza”: prácticamente todas las emociones eventualmente conducen allí. Ira → Tristeza (0.25), Miedo → Tristeza (0.25), Sorpresa → Tristeza (0.31), Alegría → Tristeza (0.17).
Es como si la tristeza fuera el estado de reposo emocional de su discografía. La gravedad natural hacia donde todo cae cuando las otras emociones se agotan. La ira se quema y deja cenizas de melancolía. El miedo se calma en tristeza reflexiva. Incluso la sorpresa eventualmente se asienta en nostalgia.
folklore y evermore demuestran esto magistralmente. Las canciones no empiezan tristes necesariamente, pero casi siempre terminan ahí. Es el destino inevitable del álbum.
La Alegría Rara Vez Dura: Casi Siempre Da Paso al Miedo o la Melancolía
Aquí está el hallazgo más devastador: cuando una canción es alegre, hay 50% de probabilidad de que la siguiente sea sobre miedo (0.50) y 17% de que sea sobre tristeza. La alegría directamente a más alegría es extremadamente rara (0.00 en esta matriz).
Es la arquitectura del realismo emocional. Taylor no te permite flotar en la euforia indefinidamente. Después de “Shake It Off” viene algo más complejo. Después de “ME!” viene la vulnerabilidad. La alegría pura es tratada como un estado temporal, una estación de paso, no un destino.
Lover intenta romper este patrón y por eso se siente tan anómalo en su discografía. Pero incluso ahí, eventualmente, la gravedad emocional jala hacia abajo.
El Miedo Se Autoperpetúa
Miedo → Miedo (0.51) es una de las transiciones más altas. Cuando entra la ansiedad, el álbum tiende a mantenerse en ese estado. Es el efecto de espiral: una canción ansiosa te pone en un headspace que hace que la siguiente canción también se sienta ansiosa.
THE TORTURED POETS DEPARTMENT vive aquí. No es solo triste; está ansioso. Y esa ansiedad se alimenta a sí misma track tras track.
Las Emociones “Oscuras” Son Pegajosas
La diagonal oscura de la matriz no es coincidencia: Ira, Asco, Miedo y Tristeza tienen alta probabilidad de auto-transición. Las emociones “negativas” son viscosas. Te atrapan. Requieren múltiples canciones para procesar.
Mientras que la alegría y la sorpresa son volátiles, efímeras, transitorias. Aparecen como destellos pero no sostienen álbumes completos.
Implicaciones Narrativas:
Esto revela que Taylor secuencia álbumes como un guionista experimentado. No mezcla emociones aleatoriamente. Hay una lógica, una gramática, una sintaxis emocional.
Los álbumes “oscuros” (reputation, THE TORTURED POETS DEPARTMENT) te sumergen en la emoción y no te dejan salir fácilmente. Los álbumes “mixtos” (Red, Speak Now) usan transiciones dramáticas como giros de trama. Los álbumes “cohesivos” (folklore, 1989) mantienen transiciones suaves dentro de una paleta emocional limitada.
La matriz de transiciones es, literalmente, el manual de gramática emocional de su obra completa. Y ahora sabemos por qué ciertos álbumes se sienten como catarsis y otros como descenso sin escape: está en la probabilidad matemática de cómo una emoción fluye a la siguiente.










